¿Alguna vez has sentido que todo es una mentira?
Nuestros amigos, nuestra familia, incluso la persona que amamos. Nuestra vida.
Tantas veces son las que nos fallan, las que nos demuestran lo que realmente son, que ya no podemos confiar en nadie. Ni siquiera en nosotros mismos.
Un amigo que creías que era como un hermano te traiciona, la persona que más amas te traiciona e incluso tu familia puede traicionarte de una forma u otra. Sí, el destino hace que conozcamos personas maravillosas, pero pocas lo son realmente.
Tu vista se nubla al igual que tu mente.
No piensas con claridad cuando ves que ya no te queda nadie, que solamente te tienes a ti mismo, la soledad es lo único que te queda. Un día gris que se vuelve negro pero nunca blanco. Te preguntas si alguna vez podrás ser tú mismo con alguien, pero no, ya no serás el mismo después de tantos engaños, ¿no crees? Al menos, yo no.
Una traición lleva a una lágrima y esa lágrima al sufrimiento. Una mentira.
Una hermosa mentira.
No hay comentarios:
Publicar un comentario