martes, 7 de agosto de 2012

Perfecta.

Ella, dicen por ahí que es preciosa.
Su pelo tan negro y espeso como sus pestañas acaba justo en su cintura y suele llevarlo suelto, sin ningún tipo de recogido. Dicen que ver cómo el viento lo agita delicadamente mientras ella no deja de sonreír es algo sin importancia, pero precioso a su vez.
Sus ojos son marrones, del color del café o el chocolate, grandes y simples pero con una expresividad increíble. Sus labios ni gruesos ni finos, ni rojos ni pálidos, son sencillamente perfectos. Al igual que su voz: dulce y sensual a la vez.
Su cuerpo, ni gruesa ni delgada, perfecta. Sus curvas, tan bonitas y marcadas como siempre en esos ceñidos vestidos que suele usar. Sus pechos, ni grandes ni pequeños, tienen el tamaño perfecto al igual que todo lo demás. Sus piernas tan largas y suaves... Suaves al igual que su piel: blanca. Algo menos blanca que la leche quizá. Es preciosa.
Dicen que tocarla te produce escalofríos de placer, te ruboriza y te estremece. Que no es una chica cualquiera, que no es como otra que hayas conocido jamás. Dicen que todo esto no puedes verlo a simple vista. Dicen que sus ojos son alegres, pero en ellos refleja los misterios y secretos que guarda su alma. 
Dicen que debes conocerla antes.  
Porque es perfecta, a los ojos de cualquier corazón que sepa amarla.

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